¡Reinvéntate!. Parte 4: PNL para la reinvención

El lenguaje es una de las herramientas más potentes que tiene el ser humano para experimentar, conocer e influir en la realidad, y uno de los medios más eficaces tanto para construir como para modificar la estructura de nuestro pensamiento y nuestros patrones emocionales.

Utilizamos el lenguaje para comunicarnos con nosotros mismos y con nuestro entorno. La comunicación supone una actividad propia y permanente en nuestra vida: estamos comunicándonos información a nosotros mismos contínuamente.

Según la PNL, la manera en que se produce la comunicación genera cambios en la persona. Así, el ser humano se comunica consigo mismo antes que con el entorno y durante ese proceso interno genera cambios que repercuten en su conducta general exterior.

Abstraemos la realidad creando representaciones manejables de la experiencia que nos ayudan a experimentar, explicarnos y comunicar esa “realidad”. Estas abstracciones configuran el mapa según el cual interpretamos la realidad.

Según Korzybski, el mapa no es el territorio que representa. Del mismo modo que una palabra no es el objeto que representa, así como la imagen de la pipa de Magritte no es una pipa sino una representación de la misma.

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Una parte importante de la PNL se dirige al descubrimiento de tu propio mapa de representación de la realidad: a que descubras cuáles son tus limitaciones y aprendas a generar las preguntas que  desbloqueen tu acción y permitan que tu vida avance de manera constructiva. A través de este trabajo también resulta más fácil reconocer el mapa de aquellos con los que te relacionas. Esto facilita la comunicación con tu entorno y favorece el establecimiento de relaciones más sanas.

La PNL permite tomar conciencia de los recursos que disponemos para navegar la vida de forma fluida. Enfocándonos  sobre el crecimiento, el avance y la potencia.

La PNL ofrece herramientas que facilitan la reinvención, mediante la evaluación y cambio de aquellas creencias que tenemos sobre la realidad y que nos resultan limitantes: esas ideas de “no puedo”, “no soy capaz”, etc., se pueden transformar a partir de la práctica de un lenguaje enfocado al crecimiento, sumado a un trabajo con la propia percepción que permite explorar nuevas formas de construcción personal.

Este tipo de reprogramación es accesible a cualquier persona, de cualquier edad, basta con interesarse, responsabilizarse del proceso y ¡Experimentar!


Este artículo forma parte de la serie ¡Reinvéntante! Conócete a ti mismo y libera al creador que llevas dentro